LOS PRIMEROS AÑOS DE ATLÉTICO

El Club Atlético Argentino de Rafaela fue fundado en una reunión convocada en la carpintería de Juan Scossiroli el 13 de enero de 1907 a las 17 horas. El objetivo estaba claro "fundar un Club Atlético para dedicarse al juego de Foot-ball". En la misma reunión se votó una comisión directiva que debía presidir la nueva sociedad integrada, entre otros, por Eduardo Ripamonti, José Scossiroli y Atilio Brambilla. A la misma le fueron encomendados amplios poderes para que llevase a cabo todos aquellos trabajos que fueran "convenientes para la buena marcha de la sociedad, como ser la adquisición del material necesario y del field, la formación de reglamentos y estatutos.

Desde el comienzo fueron redactadas las actas en las que constan, paso a paso, lo tratado en cada asamblea general; al final de cada una de ellas se puede apreciar la firma del presidente y del secretario de la comisión directiva, y el sello de la institución en el que se lee su nombre Club Atlético Argentino de Rafaela.

En el año 1907, la comisión directiva del Club Atlético Rafaela había quedado constituida de la siguiente manera: presidente honorario, Antonio Vivanco; presidente, Eduardo Ripamonti ; vicepresidente, José Scossiroli; secretario, Atilio Brambilla; prosecretario, Virgilio Fanti; tesorero, Alberto Santucci; vocales titulares, Máximo Ghioni (h) y Ramón Febrer; vocales suplentes, José Dardatti y Enrique Riondet; y consejero honorario, Bruno Zaballa. Cinco de los once integrantes de la comisión directiva formaban parte del equipo.

A pesar de que esta comisión sesionó por primera vez en la carpintería propiedad del padre de uno de sus socios-fundadores, las reuniones sucesivas se efectuaron en diversos establecimientos del pueblo, los preferidos eran el Café Marconi, Bar Los Cazadores, Centro Obrero Cosmopolita, Cine Colón y la Sociedad Italiana "Vittorio Emanuelle", entre otros.

Los principales temas que se trataron en las asambleas generales fueron, por ejemplo, la renovación completa o parcial de la comisión directiva, la confección del estatuto reglamentario del Club en el que constaban los atributos de la comisión directiva y de cada uno de sus miembros, la forma en que se decidía incorporar nuevos socios, como consta en el artículo 26 del estatuto de Atlético en el que se establece que "toda persona que quiera ingresar a este Club deberá ser presentada por dos socios, reservándose la comisión directiva el derecho a aceptarlo o rechazarlo."

Además se dejó establecido el presupuesto para la adquisición del field, entre otras cosas. Con respecto a los integrantes del "teams" podemos mencionar que todo jugador debía ser socio de la institución y asistir a por lo menos dos ensayos por mes si deseaba mantener el puesto, la falta de pago de la cuota mensual también podía convertirse en causa de su expulsión.

Los primeros encuentros de Atlético se efectuaron en diversos terrenos baldíos, rentados, entre los que podemos mencionar uno ubicado detrás del Banco Provincia (actual sede de la Jefatura de Policía) y, en 1914, un segundo predio donde hoy se levanta el Colegio Nacional alquilado por cuatro años y $ 10 m/n mensuales. Posteriormente rentaron uno perteneciente a Angela de la Casa viuda de Lehmann y hacia fines de 1921, por iniciativa del presidente de la comisión directiva, Octavio Zóbboli, se realizó la compra del predio mediante la siguiente forma de pago que consta en el acta N° 31: "(...) firmando el boleto de compra del terreno habría que abonar $ 10.000 y el resto o sea $ 44.600 en cinco anualidades cobrándonos el 5% anual en cada amortización y que una vez pagada la (mitad del terreno) primera cuota nos concedería escritura a nuestro favor con el correspondiente gravamen hipotecario por la cantidad restante".

La ubicación geográfica del field correspondía a la mitad Sur de la Manzana G y la mitad Norte de la Manzana L, según el plano del barrio de la Estación Sunchales, lindando al Norte con calle Almirante Brown, al Sur con calle San Martín, al Este con calle San Luis y al Oeste con calle Mendoza. La calle Sarmiento cruza el terreno de Oeste a Este.

A partir del establecimiento definitivo de los equipos en un espacio físico determinado la polarización Este-Oeste de las parcialidades se fue incrementando hasta el punto que los matchs eran anunciados, evocando estos puntos cardinales.

Las formas para darse a conocer eran a través de cartas en las que se presentaban e invitaban a enfrentarse en un partido. En el caso de que el Club contara con una comisión directiva estos encuentros debían ser aprobados previamente por ella a través de votación. Mediante los periódicos locales y regionales tales como El Liberal, El Diario, entre otros, se daban a conocer el día del encuentro, el lugar y, luego, los resultados y varias noticias de interés de las nuevas entidades.

Para 1908 Rafaela contaba con tres equipos: 9 de Julio, Atlético Argentino de Rafaela y Rafaelino, este último era ejemplo de los clubes a los que denominaban personalistas debido a que llevaban el nombre del dueño de la pelota la cual era, por entonces, un artículo de lujo muy costoso. Los tres participaron en frecuentes encuentros locales, pero "gracias a su juego notablemente corregido y aumentado, los mejores teams, Sunchales, San Francisco y Gálvez miran con más respeto a nuestros equipos" y los convocan para un próximo match. La popularización de los dos clubes iniciales, en todas las localidades circunvecinas se extendió incluso hasta Rosario y Santa Fe como se constata, por ejemplo, en el acta N° 18 de la comisión directiva del Club Atlético: "(...) dos partidos jugados versus la primera división de Unión de Santa Fe, inscripto a la Liga Rosarina, uno de los teams que destacan en la provincia por su poderosidad, y con el cual Atlético de Rafaela hizo tan brillante papel".

Poco a poco los clubes fueron aumentando el número de simpatizantes que concurrían a presenciar los partidos amistosos. La rivalidad fue naciendo debido a las diferencias sociales, por amistad o por cercanía a la entidad y se manifestó en la constantemente creciente afluencia de espectadores a los encuentros. Esta circunstancia generó la necesidad de construir o adaptar las instalaciones para poder albergar el mayor número de simpatizantes que asistían y costearse los viajes para enfrentar a los teams de las localidades vecinas. Las instituciones con el fin de recaudar los fondos necesarios para emprender semejantes obras realizaron diferentes actividades, por ejemplo organizaban bailes, veladas, conciertos, kermeses, funciones cinematográficas y rifas, acudieron a préstamos de los socios y solicitaron créditos y subsidios de autoridades políticas.

El Club Atlético invitaba a la sociedad a presenciar los espectáculos cinematográficos que se realizaban en el salón de La Gloria propiedad de Riva Hermanos, a los bailes sociales que organizaba en la Sociedad Italiana "Vittorio Emanuelle II" y a las veladas concertadas en el Centro Filodramático "Cervantes". Otra forma de recaudar fondos, aparte de la cuota societaria, fue el cobro de la entrada a los eventos deportivos y la venta dentro del predio de bebidas y alimentos.

Los clubes poco a poco fueron ampliando su oferta cultural, atrayendo a personas que nada tenían que ver con la primitiva práctica futbolística, los eventos realizados con el tiempo se fueron transformando en una oferta de todo el pueblo. La convocatoria se fue haciendo extensiva a mujeres y niños. Los estatutos debieron ser modificados, ya que establecían como único fin la práctica del fútbol, nos sirve como ejemplo los objetivos del nuevo estatuto del Club Atlético: "artículo 2°: a) Cultivar y difundir por todos los medios a su alcance el desarrollo de toda clase de deportes (...), c) Fomentar la unión entre los socios y mantener latente el espíritu de la sociabilidad (...).
Artículo 3°: La sociedad (sic) admite en su seno a toda persona que reúna las condiciones exigidas por el presente Estatuto (...)".

 

Extraido del Diario La Opinión de Rafaela, del 21/05/2003