FECHA 12º: SAN MARTÍN DE SAN JUAN 1 - ATLÉTICO DE RAFAELA 2

Juegan con la salud de uno

Jonathan López festeja su gol en el minuto 87 que le dio el triunfo a La Crema. Foto: Diario Olé.

(28/10/2012) Hola! Yo soy uno, y quiero compartir las sensaciones que me dejó el último partido de la crema...

Estuve ahorrando unos dineros para ir a San Juan, pero el miércoles anterior al partido me quemé todo en locas y en el casino, así que tuve que descartar el viaje. Además ya soy una persona grande y la última vez que me hice el loco de viajar quince horas de ida y quince de vuelta quedé en cama con fiebre. 

Es por eso que opté por quedarme a tranqui a descansar el fin de semana y a disfrutar de la transmisión que buenamente nos provee NK desde arriba (¿o será desde abajo?). Además--pensaba yo--voy a poder tomarme un fernecito y disfrutar de un buen tabaco escandinavo.

¡Qué iluso! No recordaba yo que se sufre bastante más mirando a través de la caja boba que gritándole toda clase de frases chuscas al referí colgado en el tejido. Sobre todo en los últimos partidos que nos está tocando ver, donde nos suelen doler los ojos aún cuando estos no tienen ni siquiera un solo nervio detector del dolor. Juegan con la salud de uno.

La jugada de Carrera en el primer tiempo que da en el palo y el posterior gol de rastrón de Más me tentó a escribir alguna gansada sobre senderos que se bifurcan en parques que van a parar a la casa de un general de la segunda guerra. Pero cuando empezó el segundo tiempo mi condición neurológica general ya estaba bastante más desquiciada que de costumbre--que ya es decir algo. Así que dejé a Borges de lado y me dedique al fernet y a la pipa. Casi cuarenta minutos estuve como flotando en el éter, tratando de analizar y entender lo que se veía a través de canal siete. Juegan con la salud de uno.

Hasta que, de tanto ir a la fuente, el cántaro la embocó en los siete treinta y uno y medio--u ocho yardas para los puristas detractores del sistema internacional de unidades. Como siempre se dice--mal, pero se dice--vale tanto sea a tres dedos, en contra o con la chota--que era de la única forma que nos faltaba intentar. ¡Ah! Un detalle: parece que había off-side de Carignano, pero Pittana no se decidía si era activo o pasivo. Asamblea general mediante, tuve que gritar un gol basado en la dirección a la que apuntaba el índice del ambitro. Juegan con la salud de uno.

Ya a modo de colofón, tal como la coda termina de realzar un minuet, apareció Jonathan López y con un gran gesto técnico--de los que hace unos años nos tenía casi acostumbrados--atrapó un centro de César que le había quedado atrás y de taco remató al arco y, en dos tiempos, pudo batir a Ardente y al zaguero que se había arrojado a defender la pelota. Golazo para ganar tres puntazos, que casi se empaña si Carrera hubiese tocado el centro de Carignano porque dejaba al Yoni adelantado. Juegan con la salud de uno.


El párrafo aparte de hoy podría haber sido para el ya rayado análisis de las--mal llamadas--estadísticas y antecedentes. Que cada racha está hecha para ser rota, que cada muralla está destinada a caer, que a cada imperio le llegará su hora. Ya lo sabemos, la literatura se ha encargado de recordárnoslo a cada momento, desde Virgilio hasta Víctor Sueiro. Que San Juan nos tiene de hijos desde que ascendió a dedo a la recientemente rebautizada "B Nacional" en el año 97 cuando se crearon las infames y--por suerte-- poco duraderas zonas "interior" y "metropolitana", no era novedad. En ese mismo año nos dejó afuera del reducido, en un raro partido que tal vez algún lector recuerde, donde los visitantes iban a parar a la actual platea este y podían, a favor de la escasa distancia con la platea techada, mejor mofarse de nuestra suerte. Juegan con la salud de uno.


Queridos amigos, no me canso de repetirlo. El fóbal es el mejor de los juegos, y tal como el amor, es capaz de hacernos los más felices del mundo y acto de romper nuestros endebles corazones. Ambos son capaces que hacernos actuar irracionalmente. Ambos son capaces de hacernos llorar y emocionarnos casi simultáneamente. Y ambos son capaces, aún cuando tomemos todos los recaudos necesarios, de jugar con la salud de uno.


Un saludo para toda la banda cremosa
uno 

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