FECHA 17º: COLÓN DE SANTA FE 2 - ATLÉTICO DE RAFAELA 2

El peor equipo

(10/06/2013) Hola! Yo soy uno, y quiero compartir las sensaciones que me dejó el último partido de la Crema...

Sábado a la noche hablando al pedo alguien me comentó que Prediger había dicho que Atlético era el equipo de primera que peor jugaba. Y, según ya expliqué en mi mirada anterior, yo creo que tiene razón. La generación de juego depende de que Carrera ande más o menos bien y ahí se terminaron las armas. Mientras estábamos mirando el paupérrimo primer tiempo, cambié de parecer y pensé que no éramos el peor equipo sino que Colón lo era. Pero al final de partido volví a coincidir con Prediger. Si no podemos ganarle al flaco Colón que vimos el domingo, con todo el estadio puteando a los jugadores y pidiendo que se vaya el presidente, es porque en verdad somos el peor equipo.

No puedo concebir que no hayamos podido ganarle a esa versión de Colón. De un lado había un equipo que no le embocaba los pases a los compañeros, que tenía miedo de pasar la mitad de la cancha. Y del otro, bueno, otro que que tampoco le embocaba los pases a los compañeros y que tenía miedo de pasar la mitad de la cancha. Sólo que, a uno de los dos equipos lo putearon desde el minuto cero hasta el noventa (y mientras se iban a la manga también) por haber perido el clásico (y por ser de madera agrego yo). Al otro, unos cuantos (bastantes pero podríamos haber sido más) los alentaron todo el tiempo. Pero ganas no nos faltaron de mandarlos a la concha de sus respectivas hermanas cuando pierden la pelota contra unos muertos que daban pena como equipo.

Alguien también comentó que el empate estaba arreglado desde antes, cosa que yo no creo. Porque si Sara no atajaba el último remate como lo hizo, se clavaba en el ángulo y nos volvíamos por la 19 con el Totono Grisales a la miseria. Entre paréntesis, no sé si influyó o no en el primer gol de Gigliotti, pero alguien tendría que tratar al Guille para sacarle ese tic de primero levantar la mano pidiendo offside y recién después dedicarse a atajar. Guille: el liniman no te mira a vos y, en caso de que lo haga, tu brazo en alto no lo va a influenciar. Además, el brazo en alto te saca concentración y reflejos para seguir la jugada. Y, last but not least, nos pone extremadamente nerviosos a los que estamos del otro lado del tejido verte con el brazo levantado mientras el centroforward está saltando a cabecear. Sos un ídolo, pero ese pequeño detalle se debería corregir.

El párrafo aparte para la cumbia que pone la voz del estadio del Centenario. Salen los equipos a la cancha y lo único que se oye son unos estridentes sonidos de Los Palmeras. Así hayan puesto un cuarteto de cuerdas de Mozart, es de muy mal gusto poner música en una cancha. Dejen que la gente se putee de tribuna a tribuna, que grite a favor o en contra o que toque el bombo como loco. No queremos ni cumbia ni rock, queremos fóbal.

Este punto sirve bien de poco: la diferencia entre llevar cinco y cuatro con seis en juego es que ahora no puede haber empate. Alguno de los dos va a tener que comerla. Un triunfo hubiese significado bien mucho: no sólo ganar por primera vez en Santa Fe, no sólo haberse asegurado la permanencia, y ni siquiera sólo sumar tres puntos fundamentales para la suma de tres temporadas. Hubiese significado alegrar los corazones de un montón de gente que sufre como ustedes no se imaginan domingo a domingo. Y aunque no fuéramos un montón. Aunque sea uno solito el corazón que se alegra, eso vale más que todo lo otro. En el medio segundo que pasó entre que Carrera superó al arquero y el líbero sacó la pelota sobre la línea, en ese instante donde empecé a cantar el gol ya había imaginado en mi cabeza la permanencia, los títulos de los diarios y el festejo que íbamos a tener cuando termine el partido. Todo eso en menos de medio segundo. Mi corazoncito vale más que tres puntos.

 

Un saludo para toda la banda cremosa
uno

 

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