FECHA 19º: ATLÉTICO DE RAFAELA 0 - VÉLEZ SÁRFIELD 3

Tarea de vacaciones

(10/12/2012) Hola! Yo soy uno, y quiero compartir las sensaciones que me dejó el último partido de la crema...

¿Se acuerdan de la última semana de clases en la primaria? Entre clases donde todos los pendejos estábamos chivados y rompiendo las pelotas más de lo normal, haciendo cada vez menos caso a las también chivadas maestras, aparecían las famosas "Tareas de Vacaciones". Consistían éstas en una serie de ejercicios pedorros que lo único que hacían era fastidiarnos cuando allá por mediados de febrero, de una forma brutal y certera, nos dábamos cuenta de que las vacaciones ya estaban terminando y de que la felicidad es ciertamente finita. Acaso sea esa la característica distintiva de una situación feliz: ser efímera. Una felicidad perenne es un oxímoron que puede engañar a más de un desprevenido. El infierno es triste porque es eterno.

Tal como nos damos cuenta de que somos finitos, nos morimos y---peor aún, se mueren nuestros seres queridos---viene febrero y tenemos que hacer todas juntas las tareas de vacaciones. Algo parecido a lo que le pasa a las personas grandes cuando se deliran tres semanas de joda en Europa y a la vuelta ni se acuerdan a qué se dedicaban. Para disminuir siquiera semejante mazazo, propongo ejercicios variopintos para no creer que somos jóvenes e inmortales durante enero y caer en la cuenta en febrero de que sólo sumamos veinte míseros puntos en este inicial.


Para los muchachos del incipiente cuerpo técnico, las asignaciones se reducen a realizar tareas repetitivas, con la esperanza de que las sinapsis entre las neuronas correspondientes redunden en la internalización de los correspondiente movimientos inherentes a la práctica del fóbal profesional. Es decir, patear cien córners hasta no sólo lograr que la pelota no pique antes de llegar al área, sino tratando de que con los ojos cerrados el ejecutante le acierte a la cabeza del marcador central que subió hasta el área contraria, desafiando la sensación de apunamiento que ataca a los defensores al ingresar en los dieciocho metros. Acto seguido, practicar cien ataques partiendo de una situación de pelota dominada por el enganche, para que al finalizar la práctica sepa dónde están sus compañeros y todas las posibles combinaciones ya hayan sido practicadas y entrenadas, dándole sentido a estas dos simpáticas palabritas. De la misma manera, mandar a los laterales a patear centros con pelota en movimiento, no sólo hasta lograr que el esférico no se pierda detrás del parapelotas, sino hasta que la pelota tome comba y vaya a parar a un punto lo suficientemente cerca del arco para posibilitar la concreción de un cabezazo con destino de gol pero lo suficientemente lejos del arco para evitar que el arquero la tome con sus intrépidas manos. Por otro lado, practicar la recepción de cien córners en contra, probando en cada caso una distribución de delanteros inesperada para evitar que nuestro arquero tenga que ir a buscarla a la red. Y así.


Para nosotros, los que estamos de este lado del tejido, tenemos tareas de matemáticas. Pero nada de calculadoras ni divisiones periódicas. Con un poco de razonamiento previo, vamos a estudiar el tema de los descensos desde dos puntos de vistas complementarios y más sencillos con respecto a las pamplinas de los promedios que inundan los diarios y las páginas de la internés.

El tema es así: los descensos se computan al final de la temporada, tomando en cuenta el promedio de puntos obtenido durante las últimas tres. Esta definición tan sencilla lleva a todo el mundo a construir una tabla dividiendo la cantidad de puntos sobre la cantidad de partidos jugados y ordenando a los equipos de mayor a menor, apuntando a los últimos tres como "los que descenderían si el torneo terminara hoy". Nada más lejos de la realidad. La tabla de promedios sirve sólo una vez terminada la temporada. Partido a partido no tiene sentido calcular el promedio. Tiene mucho más sentido proceder de las dos maneras que siguen.

La primera es pensar "qué equipos descenderían si el torneo terminara hoy". El razonamiento para obtener dicha respuesta es suponer que todos los equipos pierden todos los partidos que quedan y preguntarse cómo quedaría la tabla de descensos en ese caso. Para facilitar las cuentas, en lugar de dividir por la cantidad de partidos jugados, directamente sumamos los puntos obtenidos en las tres temporadas, extrapolando linealmente para los equipos que tienen menos de tres temporadas jugadas. Para ello, basta con multiplicar los puntos que tienen los equipos de dos temporadas por 1.5 y por 3 los que tienen los equipos con una sola temporada. La tabla resultante, indica los puntos que cada equipo ya tiene asegurados y que nadie le va a quitar al final del torneo final, cuando se evalúen los descensos.

Al final de la temporada, esta tabla coincide con la clásica de los promedios.

A modo de ejemplo, nosotros tendríamos 70x1.5 = 105 puntos, River tiene 29x3 = 87 puntos y San Lorenzo tiene 117. Claro, la salvedad es que cada punto que sumamos nosotros vale 1.5 y cada punto que suma River vale 3. Pero es la tabla que indica "qué equipos descenderían si el torneo terminase hoy", y da una comparación directa en términos de puntos ya obtenidos y que nadie le puede quitar a cada club:

Velez           187
Boca_Juniors    162
Lanus           152
Arsenal         150
Estudiantes     147
Belgrano        136.5
Racing_Club     135
Colon           133
Newells         126
All_Boys        126
Tigre           124
Argentinos      122
Godoy_Cruz      121
San_Lorenzo     117
Independiente   106
Atl_Rafaela     105
San_Martin_(SJ) 97.5
River_Plate     87
Union           85.5
Quilmes         54
La segunda tabla indica "cuánto le falta a cada equipo para considerarse salvado del descenso". Su valoración numérica es bastante arbitraria, pero el orden de los equipos está bien definido. Se construye de la siguiente manera: para cada club, se calcula la diferencia entre los puntos que tendría que lograr según la cantidad de temporadas jugadas para considerarse "a salvo" y los puntos que tiene en cada fecha. El ordenamiento de menor a mayor de estos resultados indican una tabla valorativa que, a final del torneo, coincide con la tabla de los descensos.

Por ejemplo, si aceptamos que una media de 50 puntos por temporada implica no descender, un club con tres temporadas necesitaría 150 puntos, uno con dos 100 y uno con una sola, 50. Entonces restamos 150, 100 o 50 según corresponda menos la cantidad de puntos de cada equipo y los ordenamos de menor a mayor. Al finalizar el torneo inicial, esta tabla es la siguiente:
Velez          -37
Boca_Juniors   -12
Lanus          -2
Arsenal         0
Estudiantes     3
Belgrano        9
Racing_Club     15
Colon           17
River_Plate     21
All_Boys        24
Newells         24
Tigre           26
Argentinos      28
Godoy_Cruz      29
Atl_Rafaela     30
Quilmes         32
San_Lorenzo     33
San_Martin_(SJ) 35
Union           43
Independiente   44
Vemos que si cambiamos el valor objetivo de 50 puntos, lo único que cambia es el valor numérico de la tabla, pero el orden es el mismo. En esta tabla, cada punto que suma cada equipo se resta numéricamente para todos por igual. Sin embargo, puede darse el caso de que el orden de esta tabla no coincida con la tabla oficial de descensos al final del torneo. De cualquier manera, esta tabla es bastante indicativa más de la situación partido a partido de cada uno de los equipos que la oficial de la calculadora.

La tarea de vacaciones, queridos amigos, consiste primero en analizar y entender las dos tablas propuestas. A continuación, deberán ustedes ensayar diferentes escenarios para estudiar con qué probabilidad pueden darse los diferentes desenlaces. Luego diseñar un mecanismo para ir actualizando las tablas durante las diecinueve fechas que nos quedan. Y finalmente hacer todos los gualichos pertinentes, rezar las oraciones necesarios o---mejor aún---confiar en la capacidad del cuerpo técnico y de los jugadores para sumar los treinta puntitos que nos darían, una vez más, esa efímera sensación de felicidad que tuvimos dos veces en Mendoza y una en Tucumán.

A modo de ayudita, si uno copia y pega la tabla "tradicional" de los descensos (por ejemplo desde http://www.promiedos.com.ar) en un archivo de texto llamado tabla.txt:
$ cat tabla.txt
1 Velez 82 64 41 187 95 1.968 
2 Boca Juniors 53 76 33 162 95 1.705 
3 Lanus 63 55 34 152 95 1.600 
4 Belgrano 0 55 36 91 57 1.597 
5 Arsenal 57 62 31 150 95 1.579 
6 Estudiantes 69 50 28 147 95 1.547 
7 River Plate 0 0 29 29 19 1.526 
8 Racing Club 52 50 33 135 95 1.421 
9 Colon 47 60 26 133 95 1.400 
10 Tigre 50 63 11 124 93 1.333 
11 All Boys 51 54 21 126 95 1.326 
12 Newells 42 48 36 126 95 1.326 
13 Argentinos 54 49 19 122 95 1.284 
14 Godoy Cruz 63 38 20 121 95 1.274 
15 San Lorenzo 47 44 26 117 95 1.232 
16 Atl Rafaela 0 50 20 70 57 1.228 
17 San Martin (SJ) 0 48 17 65 57 1.140 
18 Independiente 43 47 16 106 94 1.128 
19 Quilmes 0 0 18 18 18 1.000 
20 Union 0 50 7 57 57 1.000 
 
Entonces, con la ayudita de sed y awk, puede generar la primera tabla como:
$ cat tabla.txt | sed 's/\([a-z]\)\ \([A-Z\(]\)/\1_\2/g' | awk '{printf("%s\t%g\n", $2, ($7<20)?3*$6:($7<60)?1.5*$6:$6)}' | sort -k 2 -g -r
y la segunda como:
$ cat tabla.txt | sed 's/\([a-z]\)\ \([A-Z\(]\)/\1_\2/g' | awk '{printf("%s\t%g\n", $2, ($7<=38)?50-$6:($7<=2*38)?100-$6:150-$6)}' | sort -k 2 -g

Un saludo para toda la banda cremosa.
uno

Dejá tu comentario sobre el texto:

Ver textos anteriores