FECHA 14º: ESTUDIANTES DE LA PLATA 3 - ATLÉTICO DE RAFAELA 1

Un poco de vergüenza

Federico González se lleva la pelota ante Rodrigo Braña. Foto: Diario Olé.

(11/11/2012) Hola! Yo soy uno, y quiero compartir las sensaciones que me dejó el último partido de la crema...

Las frases armadas del orden de "el ahorro es la base de la fortuna" o "el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra" insultan mi pobre intelecto y me ponen de mal humor porque revelan mis limitaciones. Pero resulta que es cierto. No aprendemos más. Ni a ir a la cancha con las entradas ya compradas ni a mantener un resultado con todos los dioses olímpicos a nuestro favor. Pero vayamos por partes.

Da vergüenza que en los partidos de visitante, cuando sale el equipo a la cancha nuestra tribuna parece la mesa del día del padre en la casa de Barreda. Y no solamente porque demos lástima cuando en Alberdi nos llenan la tribuna de calle Urquiza y nosotros no podamos tapar los huecos de un codo de porquería en Rosario, que está a 200 km. No, es que además por alguna cuestión de logística, los muchachos se empecinan en llegar con las banderas y los bombos ya bien entrado el primer tiempo. Ya en la primer fecha con Banfield fuimos treinta o cuarenta tipos los que gritamos los goles del chipi en aquel dos a cero. Colón, Lanús, Belgrano, Boca en cancha de Vélez, otros ejemplos que me vienen a la mente. Y este último con Estudiantes. Pobre el chabón que tiene que filmar la tribuna y darle al director imágenes decentes.

Pero bueno, los hinchas tenemos los jugadores que nos merecemos. Y viceversa. Así que cuando vamos ganando tranquilos y dentro de todo manejando el trámite del partido viene un negro que tiene veinte kilos de chota entre las patas y te deja parado como a un conito, no te le tires a los pies cuando está dentro del área. Si bien tu arquero viene de atajar dos o tres penales, lo más probable es que la metan, te empaten el partido en el final del primer tiempo y en el segundo te vengan a querer empomar desde el arranque nomás. Así que si damos vergüenza adentro, podemos dar vergüenza afuera también.

Creo yo que no hace falta relatar lo que pasó en el segundo tiempo. Después de una situación en la que lo único que había que hacer era tener en cuenta que si a la pelota le pegás desde abajo no hay manera de que se mantenga por debajo de las tres yardas de altura, vienen tres laterales seguidos que permiten a un equipo que entrena durante la semana lo que hay que entrenar, que justamente se pare como practicaron y hagan lo que haya que hacer. Un par de pases, disparo cruzado y a comerla. Y finalmente, bueno. Le puede pasar a cualquiera y lo vamos a seguir bancando. Pero jugadas como esa te hacen perder la posibilidad de aspirar a rescatar un puntito, quedando unos diez minutitos por jugar. Desde acá le mando mi bancada a Guille, aunque si empieza a practicar no levantar el brazo derecho hasta que no termine la jugada le va a dar más años de vida a mi corazoncito. Capaz que tenga que hacer como Rocky, que entrenaba atándose las patas con un cordón y si lo rompía el viejo malhumorado del manager lo fajaba. Digo yo, no sé. Un poco de vergüenza me dió (y me va a dar durante la semana cuando todos vean el video).

Párrafo aparte para la maldita ciudad de La Plata. Cero de tres en mis visitas, aunque hay que reconocer que la primera fue--por lejos--la más dura de todas. La siguiente con terrible dolor, mitad por el resultado y mitad por lo de Gabi (aunque, no sé por qué, el gol de Carniello de esa tarde fue uno de los que más grité en mi carrera de hincha). Esta última, vista en retrospectiva fue la más benigna. Así que, por extrapolación, la próxima vez ganamos! Así que ya lo saben, cuando el año que viene juguemos contra Gimnasia en la B, tenemos tres puntos asegurados.

Una vez más, queridos amigos, sigamos mirando para adelante. El miércoles vamos a tener una fiesta en Rafaela, y qué mejor que coronarla ganándole a las gallinas de la B. El Monumental a pleno y gritando por nuestros colores hasta que nuestras gargantas no puedan emitir más sonidos. Si tenemos vergüenza, que no se note. Vamos celestes, ¡a ganar!

Un saludo para toda la banda cremosa
uno


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