FECHA 9º: ARGENTINOS JUNIORS 0- ATLÉTICO DE RAFAELA 0

Si te relajás no te duele

(15/04/2013) Hola! Yo soy uno, y quiero compartir las sensaciones que me dejó el último partido de la crema...

Fresca noche de viernes, propicia para disfrutar de buen fóbal cómodamente instalado en un sillón con un fernecito--una monjita también vale--y el control remoto disponible para poner a Francella con Julieta Prandi en caso de ser necesario. Pero no. Los espíritus nobles no sucumben tan fácilmente ante los encantos de las diabéticas clases aburguesadas. No. Nosotros nos tomamos el trabajo de ir hasta La Paternal (estrictamente hablando es Villa Mitre, pero sé igual). Tal como lo hicimos en aquella recordada--por pocos--promoción, cuyo resultado de 0-3 nos remite mentalmente a La Plata. Tal como lo hicimos el año pasado, tal vez en el último buen partido de Fede González. Tal como lo vamos a seguir haciendo allí donde entren a la cancha diez tipos con una camiseta celeste y blanca (y uno con una de otro color).

No me vengan con excusas de historia antigua ni con pretéritas glorias propias de porteños agrandados. Argentinos Juniors es tan de la B como nosotros. El chipi los dejó con la vuelta olímpica atragantada tanto en el Apertura como en el Clausura 2002/2003. Un gol de otro planeta en cancha de Racing (creo) para ganarles 1-0 y robarles la punta a falta de dos fechas para el final de la primera rueda. Y después, no hace falta agregar nada a lo que todos recordamos: media vuelta en el área de San Martín para clavarla de zurda arriba y listo. Si hasta Pisculichi quería festejar porque pensaban que habían salido campeones por un punto. ¡Hay que escuchar el doparti hasta el final, mi amigo!

En el 2005 la historia fue otra, pero por muy poquito. El gol de Marclay tras una payasada de los dos centrales está seguro en el top 5 de mis mas cantados. Y el 2-0 del poeta del gol (sic) nos hacía dar vueltas carneras en el aire. Hasta que un penal que hasta el día de hoy no puedo creer que haya hecho Mánquez (unos de los mejorcitos de la temporada) nos dejó solamente un gol arriba, que aguantamos hasta los 20' del segundo tiempo en la vuelta, pero que no alcanzó. A todos se nos viene a la cabeza ese travesaño que pegó Franco Mendoza desde treinta metros, que de haber entrado estaríamos en otro de los tantos caminos en el jardín de los senderos que se bifurcan de Borges.

Con el resultado de Unión e Independiente clavado en un empate en uno por bando, tanto al bicho como a nosotros el empate nos caiga simpático. Tal vez por esa razón los veintidós jugaron como si fuese un amistoso en la cancha de La Bancaria, i.e, relajados y para el orto. Pases a la línea lateral, choques entre compañeros, pelotas que pasan mansitas entre tres de la misma camiseta y todos la dejan pasar, etc. Y, por supuesto, menos definición que cero dividido cero. Propiamente como para que duelan los ojos.

Párrafo aparte dividido para la convocatoria de visitante. Por ser un frío viernes a la noche, me pareció que había bastante gente--especialmente comparando con paradas mas inhóspitas como Sarandí o Quilmes. Sin embargo, al mirar las imágenes de la televisión, me queda una sensación de que damos pena como aguante. Si bien es cierto que San Juan ni siquiera llena su cancha cuando juega contra Boca, mirar la mediocridad ajena no justifica la propia. Central juega los lunes en la B y, números más números menos, lleva casi tanta gente de visitante como nosotros de local. Me dirá usted: Central es Central y nosotros somos nosotros. Y yo diré: tiene razón.

Aunque el empate de visitante sirve, me queda la sensación de que es una lástima que no le podamos ganar a unos tipos que son de malos a pésimos. La verdad es que vi un equipo contrario que daba pena. Pero, nobleza obliga, como no pudimos ni embocarla ni tener una superioridad notable en el partido, tengo que concluir que nosotros caemos en la misma definición. Y eso me preocupa un poquito, especialmente de cara a la próxima fecha. Seguramente querido lector, no estará usted pensando en otra cosa más que en ese partido. Contando los minutos que faltan hasta que la esférica bola ruede por el césped de Barrio Alberdi. Así estamos todos, esperando que el domingo ganemos y podamos festejar por partida doble. Ahí estaremos.

Un saludo para toda la banda cremosa
uno



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