FECHA 3º: BOCA 2 - ATLÉTICO DE RAFAELA 1

La mediocre mitad mas uno

(19/08/2013) Hola! Yo soy uno, y quiero compartir las sensaciones que me dejó el último partido de la crema...

Todos conocemos las razones por las cuales no pudimos ir a la cancha de All Boys ni colmar la tercera bandeja de La Bombonera con banderas celestes y blancas: es que los muchachos de Boca se agarraron a tiros antes de un amistoso con San Lorenzo para ver quien se queda con la guita que hay detrás de "La doce", todo dentro de una amable connivencia de la policía y de los propios dirigentes. Resultado: la AFA decide no levantar la perdiz antes de las primarias y como suspender las dos primeras fechas es demasiado, prohíbe el ingreso de hinchas visitantes y---para evitar mezclas que podrían causar otros problemas---restringe la entrada a los estadios solamente a los socios de los clubes locales. Ahora bien, el chiste principal es que los clubes se pierden banda de guita con ambas restricciones y empiezan a buscarle los vericuetos para ganar unos mangos: Belgrano y Boca Unidos inventaron la figura de "socios por un día" y recurrieron a las "tribunas neutrales" para levantar guita de entradas. El chiste secundario es que los pobres giles que somos los que le damos sentido a esta sátira que es el fóbal argentino (i.e. los hinchas genuinos) nos la tuvimos que comer doblada y mirar tristemente las transmisiones de la televisión pública. Y ya que estamos, nos fuimos enterando en el entretiempo de lo bueno son los subsidios del gobierno. Mientras tanto, los reverendo hijos de puta que hacen que nos tengamos que fumar a Araujo en lugar de poder estar cantando que esta campaña volveremos a estar contigo no sólo que pueden ir a ver a su Boca de mierda en su segunda bandeja de siempre, sino que tiene el tupé de vender las 4500 entradas que nos hubiesen correspondido a nosotros para sus "socios adherentes".

De todas maneras me la rebusqué para poder ir a la cancha, a la vieja usanza del Nacional B sin visitantes de quedarse muzarella y tratar de disimular la condición de gringo del campo lo mejor que se pueda. Esa regla que valía para todos menos para River, porque aparentemente si estos hijos de reverendas putas están en la B sí pueden ir los visitantes (recordar la payasada de Mendoza con el debut de las "tribunas neutrales"), mientras que yo tenía que comerme la popular de Platense como un vecino más de Vicente López, y la recalcada concha de los hinchas de Riber. Decía entonces, que volví a la tribuna local a quedarme callado, pensando en lo feliz que me haría estar en la tercera bandeja gritando por los colores que mueven mi existencia. Pero los hijos de reverendas putas de "La Doce", los dirigentes de Boca, la AFA y el gobierno no me dejan. Y no sólo eso, en el lugar donde deberíamos estar todos nosotros por pleno derecho había otros hijos de otras reverendas putas.

Pasemos por un momento (sólo por un momento) al partido. Muchachos, esta campaña volveremos a estar con ustedes. Aunque sean casi todos nuevitos, vamos a estar con ustedes. Ahora bien, tienen que saber---especialmente los nuevitos---que ustedes tienen un poder grande, enorme, gigante, sobre nuestros corazoncitos. Ese músculo que nos mueve, que nos hace ir para adelante, que nos da sentido. Tanto el mío como de los amigos que leen esta columna. Así que muchachos, mucho cuidado con la forma en la que ejercen ese poder.

Siempre había teorizado yo sobre dónde deberían ubicarse los defensores si hubiese un indirecto a menos de nueve metros de la línea de gol, hasta que alguien me desburró diciendo que los indirectos deben ejecutarse desde fuera del área chica. Efectivamente, tuve gracias al Polaco una muestra contante y sonante de mis divagaciones teóricas. Pero... Bastía, ¿hacía falta que hagas tamaña payasada justo cuando estoy en el medio de la platea media tratando de que piensen que no me dan asco Boca y sus respectivos bosteros? Creo que si mi ya mencionado corazón sigue latiendo entonces soy poco menos que inmortal. Todo lo que no te mata te hace más fuerte, y una vez que te la mandaste no te la volvés a mandar, ¿verdad?

Con un gol en contra hecho con una ingenuidad propia más de una abuela que nunca entró a facebook más que de un chico de salita de cinco, pensé que nos iban a llenar la canasta como lo hizo River. Pero no. Parece que el mighty-ultra-extremely-powerfull Boca Juniors del hiper-ultimate-bright-and-shiny Bianchi hace tanta agua como nosotros. Y al fin mi perro cazó una mosca, le metió un gol a un grande y se le puso de igual a igual. Prueba de ello fue un pelotazo que le tiraron a Fede González en el arranque del segundo tiempo que si el partido hubiese sido de día se habría perdido entre las nubes. Pero Fede se las arregló para bajar la pelota y dejarla muerta para poder dominarla con la derecha al mejor estilo Nico Castro en Tucumán y salir gambeteando. Hasta en un momento pensé que podíamos ganar el partido. Pah.

Recordemos una vez más el título de la primera edición de esta columna: "Levantando muertos". En aquella ocasión, Independiente en el Inicial 2012. Hoy, a los muertos de Boca. En el segundo tiempo nos dejamos pasar por arriba por un equipo mediocre, de los cuales zafan el Cata Díaz, el Burrito Martínez y algún que otro chispazo de Riquelme. El resto, da lástima. Y no sólo me da bronca---una vez más, como después del último partido con Colón donde parece que herí alguna susceptibilidad en este espacio---que nos ganen con poco. Me da pena que un club que maneja un presupuesto que no tengo idea de cuántas veces más grande que el nuestro puede llegar a ser nos tenga que ganar así. Y, peor aún, que los pobres diablos esos de la mitad del país más uno estén contentos con ganarle a un humildísimo equipo del interior de la forma en la que nos ganaron. Si sos n veces más grande que yo, ganame al menos n a uno, no dos a uno. Y si me ganás dos a uno, entonces preocupate. Porque con toda la guita que le entra al club---que es muchísima, no se puede creer la cantidad de gente que compra boludeces en los varios negocios de merchandising que hay dentro del club, para no hablar de las paupérrimas camisetas rosadas a $699---yo no estaría tranquilo que unos gringos que ni saben dar pases para atrás casi nos saquen un punto en nuestra cancha. Y salvo a un sólo chabón que escuché quejarse "no pueden empatarnos así", en todo el trayecto desde la platea hasta las cinco cuadras afestadas de "mitad más uno" hasta buscar el auto no oí más que expresiones de felicidad.

Eso me da miedo. Porque si veinte millones de tipos se conforman con tamaña mediocridad en la forma de administrar y gerenciar tanta guita, entonces eso quiere decir que los otros veinte millones estamos también fregados. Por más que nosotros intentemos incrementar cada vez más nuestras exigencias, tratando de acercarnos aunque más no sea un poquito más a esa inalcanzable meta de excelencia, vamos a tener un lastre de veinte millones de tipos que se conforman con la mediocridad. Los mismos reverendos hijos de las mismas reverendas putas del primer párrafo.

Por lo pronto, seguiremos inflando nuestros pechos de orgullo y llenando nuestras gargantas de aliento (si es que los hijos de puta nos dejan) por nuestra querida crema. Se viene Newell's, tenemos que pisar fuerte en Barrio Alberdi y demostrar que no nos conformamos con la mediocridad.

Un saludo para toda la banda cremosa
uno

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