Capogrosso acusó a la dirigencia de Atlético

(06/05/2010) Una vez que arribó a Comodoro Rivadavia el plantel de la CAI, el arquero fue entrevistado por el Diario Crónica de esa localidad, donde realizó fuertes acusaciones en contra de los dirigentes de Atlético y relató su versión de los hechos, que poco tiene que ver con lo que realmente ocurrió. A continuación se transcriben los fragmentos más importantes de las declaraciones de Capogrsso:

"Lo que pasó el martes es una prueba de lo que yo sostengo desde que me ensuciaron con que me había vendido en ese partido con Gimnasia. Los que hicieron correr esa falacia son los mismos que armaron lo del Martes. Los dirigentes me usaron como chivo expiatorio de la frustración y culpa que les cabe a ellos mismos por no haber ascendido en la temporada pasada".
"Desde que llegué a Rafaela fui muy maltratado. Hubo una agitación previa y una organización para que mi presencia sea el motivo principal de los insultos, los agravios y las agresiones". "Durante el receso yo me fui a Rafaela, caminé por la calles de la ciudad y nadie me increpó nada. Yo tengo la conciencia absolutamente tranquila."
"Me tiraron absolutamente de todo en el primer tiempo. Serpentinas, botellas de plástico con orina, piedras, hielos, zapatillas, de todo… Fue todo muy difícil… Se hacía complicado concentrarse en el partido."
Desde Rafaela se indicó que cuando Lucas Villafañez hizo el gol, te llevaste las manos a los oídos y lo tomaron como una provocación. "No es verdad. Yo lo único que quería y a lo que fui a Rafaela, fue a jugar al futbol, nada más que eso. Por eso no voy a provocar a nadie, si el clima no estaba para eso. Sería muy inconsciente de mi parte."
"Un dirigente de Rafaela le dijo a un dirigente de la C.A.I. "que se levante y que juegue, que no se haga el loco porque si no, le vamos a matar a la familia, que vive acá". Y es verdad, en Rafaela están mi mujer y mi hijo".
Algunos sostienen que fue un hielo… "No, fue una piedra y me hizo un corte. Además estaba mareado porque se me había bajado la presión. No estaba para jugar."
Cuando llegaste a la cancha también hubo problemas. "Sí, no había custodia policial. No se veía un solo policía, me encararon como diez y me quisieron pegar." "En todo momento buscaron lesionarme. Cuando salimos de la manga para jugar la segunda etapa, la hinchada se trasladó hacia la otra tribuna para seguir tirándome cosas" Fuente: Diario Crónica Fotos: Diego Compagnucci.